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scholl-protector-tiburon-blanco-5El Comercio.es
España. Lo que parecía un servicio como otros tantos de los que la Policía Nacional atiende día tras día, por más que la voz de la mujer al otro lado del teléfono denotase un evidente estado de alteración, escondía un mordisco nada agradable para los agentes que la noche del jueves acudieron hasta un edificio de la Avenida de Alemania.
Una mujer residente en la calle, intimidada por el acoso y las amenazas de muerte que estaba profiriendo contra ella una vecina, se vio obligada a pedir auxilio al 091. La centralita de la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía registró los datos y envió hasta allí a una patrulla disponible. La voz de la mujer traslucía un estado evidente de nerviosismo pero no diferente al de tantos otros avisos que al cabo del año se recogen en el mencionado teléfono. La mayoría de los cuales acaban sin mayores incidentes.
Pero no fue lo que ocurrió el jueves. Cuando los agentes llegaron hasta el citado inmueble se encontraron a una mujer fuera de sí, insultando y arremetiendo contra su vecina. En tal estado de arrebato que, cuando de las palabras pasaron a contenerla físicamente, se llevaron un buen mordisco según alargaron los brazos. Lo curioso es que no atacó solo uno, sino a los dos agentes intervinientes en la salida, que se vieron sorprendidos por la inesperada acometida de la agresiva vecina que, como tal, fue detenida por atentando contra la autoridad.

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