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Nadal arrolla a Stakhovsky (6-0, 6-0, 6-4) y deja a España pendiente de rematar en el partido de dobles. El mallorquín también jugará el dobles del sábado junto a Marc López

1379086011_0Rafa Nadal tiene prisa y no deja ni rastro de Sergei Stakhovsky, reducido casi a la nada sobre la arcilla de la Caja Mágica. Toma la tarde algo de color, no mucho, a decir verdad, cuando aparece el campeón del Abierto de Estados Unidos, anunciado con fonética pugilística por el ‘speaker’. La grada tiene el aplauso fácil y arropa a su ídolo ante los mínimos síntomas de vulnerabilidad. Algún punto ha de perder, incluso en semejante escabechina, alguna dejada del espigado tenista ucraniano, que hace lo que sabe hacer, más bien poco en arcilla, aunque tenga buena mano y sea capaz de tumbar al mismísimo Federer en Wimbledon.

Nadal es el sostén espiritual de una eliminatoria sin alma, que puede concluir este sábado a poco que España, también con Nadal en eñ tándem, afine contra un doble en el que no sorprendería ver nuevamente a Stakhovsky, sin demasiado desgaste más allá de la sarta de palos que se llevó del número uno español. Nadal lleva la tierra en los genes. No le importa venir de ganar en Nueva York su decimotercer ‘major’ y saltar a la cancha sin apenas derecho a la transición. Y el rival hace el resto. En el 92º lugar del ‘ranking’, el que fuera campeón en las canchas rápidas de El Espinar hace ya unos cuantos años, apenas deja que los dígitos se sostengan en el marcador. Saltan a una velocidad sideral en la casilla del español.

Alza los brazos la víctima cuando logra su primer juego. Ha pasado una hora y un minuto y ya está 6-0, 6-0 y 1-0. Lavará el orgullo en el tercer parcial, regido por cánones más convencionales. Jamás Nadal dejó a cero a rival alguno en los dos primeros sets. Vence por 6-0, 6-0 y 6-4 en una hora y 42 minutos. Nadal sólo ha perdido un encuentro individual de Copa Davis. Fue hace nueve años, en su debut, en Bratislava, contra Jiri Novak. Atesora 21 victorias. Nunca cedió sobre arcilla. Ha acudido al rescate de los hoy pentacampeones, como hizo en los dos trances previos en los que España pasó por el purgatorio del Grupo Mundial: en ambos casos, contra Italia, en 2005 y 2006. En ambas ocasiones disputando los tres puntos.

Esta vez, probablemente con los dos ‘singlistas’ ucranianos de hoy sumando fuerzas, no era precisa su participación en el encuentro de dobles, aunque el balear hará doblete para evitar repetir en los individuales y lograr el certificado de supervivencia. (elmundo.es)

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