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Atrás queda ya su polémica con Messi y la consecuente división de la grada culé. El técnico asturiano ha logrado a base de victorias, ya encadena once, y de no relegar al astro argentino el aplauso de su afición

1424082134_extras_noticia_foton_7_2La grada del Camp Nou acabó el encuentro ante el Levante coreando el nombre de Luis Enrique. La afición reconoce así el trabajo del asturiano, cuestionado en el inicio por el juego del equipo azulgrana y especialmente hace unas semanas por su polémica con Messi por su desacuerdo en una sesión y su suplencia ante la Real Sociedad en Anoeta. Pero todo eso ya parece aparcado, once victorias seguidas y la recuperación de la sintonía con el argentino tienen la culpa. Ahora, los culés admiran a un preparador de récord.

Luis Enrique igualó ayer la racha de once triunfos consecutivos de Pep Guardiola y lo hizo por todo lo alto, endosándole una manita al Levante. Ante los valencianos, hubo fútbol, espectáculo, goles… fue una tarde en el Camp Nou que permitió al asturiano recoger los frutos de su trabajo, cuestionado hace algunas semanas.

El desafío del ex del Celta es ahora mantener los cánticos de ‘Luis Enrique, Luis Enrique’. Si el próximo fin de semana gana al Málaga, puede convertirse, de forma provisional, en líder del campeonato. Pero tiene, además, otros muchos retos con los que deleitar a la exigente parroquia azulgrana: alcanzar el reto absoluto de victorias que ostenta Rikjaard de la temporada 2005-2006, 18, y mantener la sonrisa de Leo Messi. El listón está alto.

Marca.com

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