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La juez da un giro al caso e investiga si el progenitor es, también, responsable de la desaparición de otra hija en 2013En el hospital consta el parto de una niña, pero en el Registro Civil no hay parte de nacimiento ni defunción

Marco descansa en su cuna del Hospital del Henares (Coslada) tras el rescate
Marco descansa en su cuna del Hospital del Henares (Coslada) tras el rescate

El caso de Marco, el bebé arrojado al contenedor de basura en Mejorada del Campo (Madrid), ha dado un nuevo giro: el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Coslada se centra ahora en averiguar la implicación del padre biológico en lo ocurrido. La juez baraja que el progenitor del pequeño, que negó conocimiento alguno del último embarazo de su pareja, sea el autor intelectual o material del intento de homicidio de Marco y del homicidio de otra hija que tuvieron en 2013. Las pruebas aportadas por la Guardia Civil, tal y como adelantó ayer ABC, indican que el matrimonio colombiano podría haber hecho desaparecer a una niña nacida hace ahora dos años de la misma manera que, supuestamente, lo intentaron con Marco.

Catalina A. M., la madre de los pequeños permanece en prisión, comunicada y sin fianza, desde el pasado jueves 16 de julio. La mujer negó en primera instancia que fuera ella quien había abandonado a su hijo de quince días en el contenedor más cercano a su vivienda. Sin embargo, las evidencias y el no poder argumentar dónde se encontraba el bebé que había parido dos semanas antes, le forzaron a reconocer aquella terrible decisión. «Mi marido no quería tener más hijos y estaba angustiada», confesó ante la Policía Judicial.

Un extremo que él mismo corroboró cuando acudió a testificar. El marido de Catalina aseguró que se enteró de que su mujer iba a tener otro bebé en la recta final de la gestación y que nada tuvo que ver con la decisión de dejarlo en ese contenedor. Sin embargo, «llama la atención que tampoco supiera del embarazo anterior», indican fuentes de la investigación.

La niña nació hace dos años en el mismo centro que su hermano Marco: en el Hospital del Henares (Coslada), según consta en el registro del centro sanitario. Este el único dato que existe sobre ella. Tras el informe médico del parto, no hay rastro alguno de la pequeña: ni revisiones médicas, ni inscripción en ninguna guardería.

En el Registro Civil tampoco consta ningún parte de nacimiento ni defunción, que podría haber corrido peor suerte que su hermano Marco. De confirmarse las sospechas, sería la cuarta hija de la pareja, ya que tienen otros tres retoños de 4, 5 y 11 años.

Según fuentes de la investigación, se descarta que Catalina tenga algún problema psicológico o psiquiátrico que le condujeran a actuar de forma desequilibrada. De hecho, ella se encargó de atender a Marco y de proporcionarle todos los cuidados durante los primeros quince días de vida.

En el momento en el que fue rescatado por los guardias civiles Andrés Moyano y Carlos Rodríguez, el niño estaba perfectamente alimentado. Por todo ello y tras el nuevo hallazgo del Instituto Armado, se baraja la posibilidad de que en la determinación de Catalina hubiera influido la presión que ejerció sobre ella su pareja, a quien trata de exculpar a toda costa.

Mientras se aclaran todas sospechas, la instructora ha citado a declarar a testigos que confirmen la existencia de esta niña o dar pistas de su incierto paradero.

Hogar provisional

El bebé «milagro» de Mejorada fue dado de alta en el Hospital Universitario del Henares la noche del miércoles. Solo dos días después de que Rafael Diéguez y Daniel García, y los dos agentes de la Benemérita, le salvaran la vida.

Marco estaba pálido, al borde de la asfixia. Ellos se temieron lo peor. Sin embargo, el bebé resistió hasta que vinieron los servicios sanitarios. «Si no llegamos a encontrarlo a primera hora de la mañana, con los gases de la combustión de la basura y el calor de la chapa del cubo, Marco no estaría vivo», relató a ABC uno de los agentes. Desde el viernes 17 de julio Marco convive en el seno de una de las diez familias de acogida de urgencia de la Comunidad de Madrid. Aunque no ha trascendido su identidad, se sabe que tienen su domicilio en Madrid capital y que repiten la experiencia de ser padres adoptivos. Este matrimonio también tiene hijos propios.

Hasta este hogar provisional ya se ha trasladado en al menos una ocasión el padre biológico de Marco, que le visitó este martes. El marido de Catalina se ha quedado a cargo de los otros tres menores que tienen en común. Todos ellos han abandonado el domicilio donde habían vivido los últimos tres años.

El bebé podrá permanecer bajo la tutela de la familia de acogida de urgencia hasta seis meses. No obstante, «lo más habitual es que sean uno o dos meses», apuntan desde la Consejería de Políticas Sociales. Los Servicios del Menor de la Comunidad de Madrid tendrán que decidir ahora si el mejor lugar para el pequeño Marco es volver a vivir con su padre o permanecer más tiempo con la familia de acogida.

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