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Parece de no mediar milagro el problema de las primarias abiertas o con padrón propio se dilucidará en la Cámara de Diputados, aunque la opción ganadora no está segura porque ninguno de los dos bandos tiene la mayoría para imponerse. Pero si hay que tener en cuenta que a la tendencia danilista le faltan menos votos que a la leonelista, luego parece que el fiel de la balanza no está en el medio. 

¿Por qué el PLD está empeñado en regular la forma de elección de candidatos? ¿No sería más fácil dejar libertad de elección a cada partido y regular si acaso cómo se haría en el caso de elecciones abiertas y con padrón de la JCE? Si lo fácil se convierte en irresoluble será porque los intereses grupales así lo determinan. En El Observador ya se dijo: Danilo Medina no está dispuesto a dar una sed de agua a Leonel Fernández para que vuelva a ser presidente. La primera escaramuza se está dilucidando ahora.

Leonel Fernández y sus seis senadores junto con los voceros de turno, tratan de convencer a los ciudadanos que el ex presidente es el aspirante ganador porque el pueblo lo quiere como futuro presidente. ¿Verdadero o falso? Si fuera como dicen, a Leonel la convendrían las primarias abiertas porque tendrían opción de expresarse los “seguidores” anónimos, que no tendrán ocasión si se hace con el padrón cerrado. Si a Leonel le conviene lo mismo que Danilo propone y no lo acepta, cabe pensar que es porque Fernández tiene un alto índice de rechazo del pueblo y no quiere dejar los cuernos –en sentido figurado claro- en unas primarias, para posiblemente perderlas.

Las primarias cerradas sin embargo le da opción. Quizá no mucha pero sí alguna. La mayoría del partido hará lo que diga Danilo Medina, luego el futuro del ex presidente depende de la actitud del que manda en el partido. Parece que Danilo lo tiene claro. No será él quien luche por la nominación pero si uno del sanedrín y los dominicanos lo verán como un candidato continuista. El PLD apesebrado es mucho más numeroso que el que está fuera del cotarro; en resumen, Leonel lo tiene muy difícil aunque las encuestas digan lo contrario.

Si fuera como apunta El Observador, ¿por qué el presidente del PLD está dispuesto a pasar por una derrota humillante?

Leonel Fernández tiene ansia de poder, quiere volver a sentarse en el sillón presidencial portátil y lo sería por ocho años, hasta el fin de vida política. El premio merece la pena y el batacazo que aquí se augura está por venir.  Danilo Medina acabó con las posibilidades de Leonel cuando metió en escena a Quirino para 2016. Puede que el leonelismo tenga preparada una jugada semejante para desprestigiar al adalid del pueblo dominicano. ¿Quizá sea Marcelo Odebrecht o alguien relacionado con la constructora brasileña el émulo de Quirino?

Leonel puede perder las primarias y sin embargo puede ganar las Generales. El primer paso para llegar al segundo es primarias con padrón cerrado.  La otra facción quiere cerrarle el paso con primarias abiertas y el voto de rechazo.  El pulso entre Danilo Medina y Leonel Fernández está trucado

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