Compartir

No está precisamente en una posición airosa el presidente Medina, después de las actuaciones del procurador general de la República a cuenta de la magistrada Mirian Germán Brito, seguramente la que más prestigio tiene de toda la judicatura. De hecho la diana social apunta a la cabeza de Danilo Medina a cuenta de estos atropellos. Se puede decir que es el peor momento político del presidente, no por la gravedad, sino por la duración temporal. El caso de Diandino Peña no tuvo tanta repercusión a pesar de ser de una gravedad extrema por el monto supuestamente expoliado al Estado que en ningún momento se le requirió.

El ambicioso procurador general de la República trasladó su problema en los casos de corrupción de Odebrecht y Super Tucano al presidente del Gobierno, como si estuviera cansado del papel de muro de contención cuando estallaron ambos casos de corrupción política, sin posibilidad de tapar, como se hizo con la malversación de otros prohombres del PLD como Félix Bautista, Diandino Peña, Roberto Rosario… ¿En que invierte el tiempo funcionarial el presidente del Comité de Ética del gobierno de Danilo Medina?

La situación política está en punto muerto a la espera que Danilo Medina elija la dirección, hacia adelante o hacia atrás. Ninguna parece ni siquiera la menos mala. Ambas pueden conducir a un desastre en el PLD. Todo depende de lo activos que estén en la oposición para no dejar morir el ataque despiadado y vengativo en lugar inadecuado del procurador general de la República la presidenta de la sala que ha de juzgar el caso Odebrecht, con la opinión conocida que el expediente acusatorio tramado por la PEPCA no sostiene una acusación, porque no hay una sola prueba contra uno de los siete acusados.

En el gobierno y también en el PLD no pueden ignorar que el expediente judicial no puede sostener la acusación si los juzgadores son independientes. En este punto el prestigio de la magistrada puede arrastrar la opinión de los demás jueces y llegar a la conclusión que no hay pruebas contra lo siete imputados. El follón que se puede armar en el país antes de las elecciones será monumental si la oposición sabe sacar partido. Quizá pensando en ese momento, Danilo Medina decidió mantener a Jean Alain Rodríguez al frente de la Procuraduría para cortarle la cabeza en el momento oportuno y hacerlo responsable del fracaso.

Sin embargo los asesores de Danilo le habrán dicho que mientras tanto será el presidente que sostuvo en el cargo a una persona que imputó de forma falaz y en tono canallesco en lugar inadecuado y en contra de las normas, a la magistrada más respetada, querida y con menor patrimonio personal de la Suprema Corte de Justicia. Esa opción tiene un coste político y no le quita la diana de la cabeza y cuerpo de Danilo Medina.

No hay comentarios

Deja un comentario