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Es el partido en el gobierno, se reúnen de ciento en viento y nunca abordan los problemas candentes que están en la calle y no precisamente porque los ciudadanos los saquen a pasear. Mientras el Comité Político jugaba a pasa palabra o al juego de la silla, 35 diputados del PLD sector leonelista –¿toda la fuerza legislativa?– se manifestaba a las puertas del Congreso para mostrar su disconformidad con la modificación de la Constitución para que Danilo Medina pueda ser de la partida de los candidatos a las elecciones de 2020.

Prácticamente en paralelo,aparece una encuesta de una empresa mexicana de patrocinio desconocido aunque fácilmente reconocible que incide, al igual que la mayoría del resto de los sondeos conocidos, en el altísimo rechazo de la ciudadanía a modificar la Carta Magna.

Los movimientos del leonelismo son de desconcierto y temor a lo peor que les puede pasar. No se atreven a plantear de cara y por derecho cuál es la posición de Danilo Medina respecto a su futuro, porque no toca y porque saben también que no procede la pregunta. En teoría Danilo y su equipo se irá para casa el 16 de agosto, festividad de san Roque, pero solo en teoría porque al respecto no está dicha la primera palabra. De hecho pocos se creen que Danilo se vaya para casa.

De hecho toda la campaña del leonelismo consiste en cerrar el paso a la modificación de la constitución manipulando -al menos intentando- a la opinión pública al estilo Goebbels, aunque propicie una relación más tensa entre los dos sectores del PLD manifiestamente desiguales. Al igual que sucedió en 2015 parece que el leonelismo tiene la llave para la modificación del texto sustantivo. Sin su aquiescencia el margen de maniobra del danilismo será mucho menor, habrá que convencer a más diputados ajenos de la conveniencia de modificar la Constitución, lo cual no parece seguro se consiga.

¿Por qué está tan nervioso el danilismo si metafóricamente es el padre de la menor y sin su aval no puede contraer matrimonio? Quizá porque no sea todo verdad lo que dicen o porque temen que el danilismo, sector mayoritario en el PLD les haga una encerrona en lugar de pactar un acuerdo escrito en hielo caribeño. ¿Qué sucedería si finalmente el Comité Político decide modificar la Constitución? Todos los miembros del partido están obligados a acatar la decisión. En 2015 Leonel no lo hizo y en lugar de abrirle un expediente previo a la expulsión en aplicación estricta del reglamento de régimen interior, se dejó correr.

¿Sucedería lo mismo ahora? Puede que no. El danilismo planteará la relección de Danilo como una emergencia en el PLD: El actual presidente es el único -inundarán el país con sondeos al respecto- que puede retener el pesebre. Impedir que sea así puede ser considerado traición y automáticamente la expulsión. El PLD seguramente perdería las elecciones pero a cambio tendría un partido monolítico. Habrá algunos peledeistas que apoyen la opción.

Aunque nunca discuten en el foro en que deben hacerlo, que los dos sectores guarden las formas, no quiere decir que siempre piensen en el bien del partido. Si Juan Bosch levantase la cabeza..

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