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QUINI CANDELA. A este opinador tiene la sensación que Danilo Medina y los reeleccionistas no tienen controlada la situación como sucedía hace dos semanas. Nada que no se pueda ajustar antes de dar el paso, pero justo es reconocer  que los contrarios a la reelección están armando una bulla que podía evitarse, si los danilistas ya estuvieran en el tercer estadio. Perder el control de la opinión pública por inacción y la falta de información oficial del tema que acapara la atención de los dominicanos, supone dar “libertad” para los que no quieren la reelección elucubren situaciones de debilidad en el sector mayoritario del PLD.

Los sarpullidos que le salieron al gobierno de Danilo Medina en forma de oposición a la modificación de la Carta Magna no resultan nocivos para la salud, aunque pueden producir alarma social. Provienen de dos ministros no especialmente políticos que llegaron de la sociedad civil, luego no alineados y que pueden tener y expresar ideas distintas a las de Danilo Medina. Otra acción es expresarlas en público, tal vez condicionados por la necesidad de herir el proyecto. Lo sabremos el 16 de agosto, fecha en la que se suele hacer cambios en el gobierno.

Jaime Bayly parece que está callado, pero los ecos de su denuncia siguen en el ambiente. Leonel Fernández salió al paso negando la mayor pero sin amenazar con querella por difamación que sería lo propio. A ninguno de los opinadores que se ofuscan en contra de la modificación de la Carta Magna parece importarles la veracidad de la denuncia, como ocurrió en el caso Quirino.

Si fuera cierto que Leonel Fernández recibió dinero de Quirino cuando era un reconocido traficante de drogas, para financiar la campaña política  de 2004 y ahora de recibir dinero venezolano a través de Funglode, estaríamos ante un personaje que en lugar de estar en el Palacio Nacional, debería estar privado de libertad durante un tiempo. O por lo menos sería indigno de dirigir el país. Sin embargo a nadie de los aplaudidores parece importarles que la honradez y honorabilidad del precandidato  Fernández quede sin mácula. Sea como fuere desean que Leonel sea el elegido por el PLD.

En este país nos olvidamos muy pronto del principio político que nos llegó de la antigua Roma: La mujer del César no solo tiene que ser honrada y también parecerlo. Sobre Leonel Fernández pesan dos denuncias o insinuaciones de conducta inapropiada que no parece tenga intención de pedir que la justicia actúe para lavar su imagen. Hay también un pasado de consentimiento o de dejar hacer a los políticos que se enriquecieron a su sombra cuando estaban en su gobierno y se desconoce cómo se financia Funglode.

De hecho  hace unos meses –en marzo- Diario16.com publicó la siguiente información: Leonel Fernández ocultó parte de su patrimonio al pueblo dominicano. Cuando, en el año 2000, finalizó su mandato, Leonel Fernández realizó una declaración jurada en la que cifró su patrimonio en 10 millones de pesos cuando, en realidad, controlaba, al menos, 66 millones que presuntamente fueron captados a través de Funglode, a través del testaferro Manuel Rodríguez Casado.

Sigue el árticulo: El ya ex presidente dominicano se guardó muy bien de no figurar como fundador de la fundación, no siquiera como miembro de la misma. Ese dinero fue captado principalmente de empresas que eran proveedoras o contratistas del Estado. El comentario continúa con documentación de la traspaso de la titularidad de la cuenta a nombre de Manuel Rodríguez Casado a dos mujeres y de éstas a Funglode, cuando en diciembre del año 2000 Leonel asumió la Presidencia de la fundación. https://diario16.com/leonel-fernandez-oculto-parte-de-su-patrimonio-al-pueblo-dominicano/

Para bien ser y pensando en la calidad de la demoraría en el país y la honradez y la veracidad de los presidentes, Leonel Fernández tendría que explicar con claridad algunos de los episodios de su vida política turbios, salvo que el conjunto de los dominicanos quieran un presidente sin honor para dirigir al país.

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